24 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Escritura:
Mateo 6:7: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.”
Tesoro Bíblico:
Fue un día largo y cansado. Él había predicado tres sermones y dictado una cantidad de cartas. Y al pie de cada una finalizaba: “En el nombre de Jesús, Adrián Rogers.” Luego al terminar un culto, un hombre se acercó y le dijo: “Debo verlo, tengo un problema muy serio.” Él estaba fatigado pero le dijo: “Muy bien, venga y platicaremos.” Él habló y el pastor lo escuchó. Su corazón se llenó de compasión y le pidió: “Permítame orar por usted.” Cuando terminó dijo: “En el nombre de Jesús, Adrián Rogers.” Inmediatamente pensó: “Oh no, ¿dije eso? ¿Me escuchó él decirlo?”
¡Qué fácil es caer en las repeticiones y orar sin pensar lo que decimos!
Punto de Acción:
¿Se ha dado cuenta que utiliza frases repetitivas en sus oraciones? Hoy, simplemente hable con Dios. No piense mucho en las palabras que utiliza. Ore de corazón.
jajaja, ¡está muy bueno!
ResponderEliminartristemente, eso pasa más seguido de lo que uno se imagina, hay que resetear el disco duro para que cada una de nuestras oraciones siempre sea genuina y llegue y agrade a Dios