6 DE SEPTIEMBRE DE 2010
Todo lo que hacemos esta formado por buenos o malos hábitos, sin embargo a lo que quiero invitarte es a descubrir los hábitos de Jesús. Te desafío a estudiar los eventos observables del maestro, y los podamos imitar y hacerlos nuestros en la práctica para que en nuestra vivencia podamos sonreír siendo felices.
Primer hábito: hacer la diferencia
Todo rey nacía en un palacio, el Maestro eligió un pesebre, todo rey gobernaba y usaba sirvientes, el Maestro gobernó sirviendo y llamo amigos a sus servidores, Jesús desafío sabiamente las normas humanas que tenían como fin esclavizar al hombre. El hombre critica y juzga a los pecadores, el Maestro fue amigo de ellos y los alcanzo para transformarlos.
Vino el Hijo del hombre que come y bebe, y dicen: “Miren, es comilón, borracho
y amigo de los cobradores de impuestos y de los pecadores”. Pero la sabiduría divina se comprueba por la vida de los que la siguen.
Mateo 11:19
La tradición humana decía que los Judíos y los Samaritanos no podían tratarse entre si, El maestro confronto este prejuicio totalmente errado y hablo con la Samaritana para que ella pudiera sanar su corazón y llenar sus vacíos.
La samaritana le dijo:—¿Por qué me pides agua si tú eres judío y
yo soy samaritana? Le dijo eso porque los judíos no se tratan con
los samaritanos. Jesús le respondió:—No sabes lo que Dios da gratuitamente ni
sabes quién soy yo. Te estoy pidiendo un poco de agua y si tú supieras quién soy, me estarías pidiendo a mí. Yo te puedo dar agua viva.
Juan 4:9
Jesús no era un rebelde sin causa lo que realmente hacia era hacer justicia, pues el hombre olvidando a Dios se aferraba a sus tradiciones y conceptos, el Maestro vino a darle orden a las cosas y a liberar a sus hijos.
Ustedes han olvidado los mandamientos de Dios. Sólo cumplen tradiciones humanas.
Marcos 7:8
En nuestro sistema actual es muy fácil caer en el conformismo y la esclavitud, pues terminamos por acomodarnos asumiendo que nada de lo que hagamos cambiara las cosas. Creo honestamente que es el tiempo de hacer la diferencia y hacer de este hábito de Jesús nuestro estilo de vida. Ahora bien, para hacer la diferencia ten en cuenta lo siguiente:
En Cristo tienes la capacidad de cambiar las cosas. Solo aquellos que eligen no cambiar, no cambian, Jesús resucito aún cuando se supone que lo único que no se puede solucionar es la muerte.
Establece sueños, metas, y esfuérzate sabiamente por alcanzarlos, lucha en contra del conformismo y la pereza, se paciente y firme con tus convicciones; y lo mas importante, haz la diferencia teniendo una amistad consistente con Dios, pues aquel que levanto a Cristo de entre los muertos será el que también te lleve a ti al cumplimiento de tus sueños y permitirá que... hagas la diferencia.
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